¿Quién fué Mario Baeza?

Mario Baeza   (1916 -1998)

 

Mario Baeza era un artista. Su vida siempre activa, estuvo colmada de proyectos y realizaciones, tanto en la música como en todas las artes, dando especial importancia al “Arte de Vivir”. Insistiendo en que, la vida que Dios nos ha dado ha sido para disfrutar de los bienes y la belleza y que los dones que nos ha concedido no son para vanagloriarse y hacer alarde de los éxitos conquistados, sino para compartirlos con aquellos que, por diversos motivos, no han logrado realizar sus sueños. Los artistas de verdad andan por la vida detrás de todas las utopías. Cuando los artistas pasan a la “trinchera” en “tenida de combarte” y se convierten en hombres de acción, la unión de “sueños y actos” constituye una explosiva mezcla. La materialización de esa mezcla, es la creación de su coro que realiza su primer concierto el 04 de Noviembre de 1945.

Junto con divulgar la labor del coro a través de nuestro país, además de su proyección internacional a países hermanos como Bolivia, Argentina y otros, Mario Baeza estimuló la creación de otros coros en Chile en ámbitos estudiantiles y laborales, con el fin de fomentar la música en nuestro país cultivando la voz humana. El legado de Mario Baeza es el de un hombre que ha dedicado más 60 de sus 82 años de vida a la música. Llegó a ésta en el año 1937, cuando se desempeñaba como profesor del Instituto del puerto de San Antonio.

En 1945 fundó el Coro de la Universidad de Chile; y en 1957, el Coro de la Universidad Técnica del Estado y la Federación de Coros de Chile; y en 1974 inició en grupo coral al que entregó hasta su muerto sus máximas energías, el Grupo de Cámara Chile. Sintió tanto amor por la música que con ella se fueron, incluso, los últimos latidos de su vida. Una muerte simbólica, fulminante, un paro cardiaco y definitivo que terminó con la vida del maestro Mario Baeza el viernes 21 de agosto de 1998, mientras dirigía al coro del Grupo de Cámara Chile, ante su público de siempre. Recordando a Mario Baeza, caminamos también detrás de esa utopía . Al hace memoria de él, nos damos cuenta, una vez más, que los artistas y los filósofos pasan por este mundo para realizar proezas del espíritu, esas que no se miden por las palmas de la victoria sino por el enamorado empeño de lograrlas. Esa ha sido nuestra inspiración para cumplir con este sueño: Lograr la creación de esta escuela, dónde el lenguaje de la música, del cuerpo, de las palabras, del amor es nuestro idioma, guiando a estos pequeños “artistas” a través del sendero que nos mostró el gran maestro Mario Baeza.